A veces escribo. A veces nomas me da por moler

A veces escribo. A veces, nomas me da por moler.

lunes, 14 de septiembre de 2009

NO TENEMOS NADA QUÉ CELEBRAR

Yo sé que el "tigre" no se va a hacer vegetariano de la noche a la mañana sóolo porque su víctima le pide: "ándale Tigrecito, no me comas, por favor".

Ya lo sé, ya conozco los tres catálogos de el quehacer del mexicano inconforme.



Ahí les va el reniegue de hoy:
NEL, NI MÁIS: NO AL 2%


EN ALIMENTOS Y MEDICINAS





Si a alguien se le ocurre la idea de buscar las palabras que escribo a continuación, verán también un pedazo de memoria histórica. Algo de lo cual carecemos los mexicanos:





Roque Villanueva


La Roque Señal


Diputados sobornados


Senadores ausentes


PRI (historia del,)


Bancada Priísta 1995


PRI-AN


1995 aumento de IVA


impuestos ilegales


promesas incumplidas


política corrupta en México

Y muchos etcéteras más.

Vean la foto, opinen discútanlo en familia y con sus amigos. Sumen los impuestos que ya nos están cobrando y sumen los resultados.





¿Ven algún beneficio en su modo de vida como mexicanos gracias a esos impuestos?


Los que trabajan en el seguro social o en el ISSTE o en cualquier secretaría ¿les pagan bien?


Los que tienen algún seguro o beca o beneficio proveniente de los programas de asistencia social, ¿Les alcanza con lo que les dá papi gobierno y han logrado salir adelante?


¿Ya les pusieron piso de cemento tal como prometió Calderón?


¿Todavía les cobraron la mentada tenencia que se prometió cancelar?
¿Cuánto dinero gastas en donaciones a asociaciones civiles que combaten pobreza, enfermedad, y otras cosas que deberían estar cubiertas por el Seguro Social? ¿cuánto gastas en compuredondeos, 10 kilos de ayuda y campañas de televisa, bancos, telmex y "fundaciones" por el estilo?



¿Cuánto le das al viene viene, al franelero, a los de antorcha campesina, a la viejita de afuera de la iglesia?

Hágan todas las preguntas que puedan, y si por alguna razón rarísima. tienen contacto con alguien en el gobierno o en la alta burocracia, enséñenle esta foto que estoy colocando aqui, sacrificando por un momento un espacio dedicado a mi ego, mis ganas de comer y mis patitas de sibila viajera.





Ah si... pregúntense qué harían con más de un millón de pesos al año...





Cámara qué padre ¿no?





Pues eso es lo que gana la alta burocracia.





Según Marilyn Vos Savant, la mujer más inteligente del mundo, según su "IQ", matemáticamente, si se juntara todo el dinero (me refiero a los billetes, monedas y pagarés) sin tomar en cuenta bienes raíces y otros valores, a cada persona del mundo les tocaría alrededor de 9,000 dólares...





¿Quién gana, quién pierde?





La verdadera riqueza está en la tierra.





De esto hablaré después.


Mientras tanto, refresquen su memoria.

jueves, 27 de agosto de 2009

En defensa del molcajete (2da)



Recuerdo el choque cultural que sufrí la primera vez que fui a casa de Toño Perenganito, allá por 1994. Eso sucedió una tarde saliendo de la Nacional de Música, no sin antes escuchar asombrada una petición especial:


-Por favor, no hables de política ni de los zapatistas ni nada de eso.


¡Qué susto! Nunca me habían pedido semejante cosa, a mí, que siempre me estimularon a decir lo que se me diera mi chingada gana.



Antonio, sería mi novio número seis.


Ah sí. Yo me creía ya muy grande, con harta experiencia. Tenía 20 añotes y ya me sentía la muy, muy. Tanto como para hacer de comer a toda su familia, el cual era el plan para esa tarde.


Tengo que aclarar algo. De cocinera, lo único que tenía eran instintos y resentimientos hacia la cocina como lugar de trabajo; todo por culpa del Rincón Chino.


Para mí, cocinar en casa significaba rebelarme del restaurante. Significaba no arriesgarme a ayudar a nadie ya que si se me ocurría ir después de clases, acababa invariablemente pelando calamares, lavando trastos, picando pollo y levantando muertos en las mesas (Esa frase es un argot restaurantero, de esto hablaré otro día).


En vez de ir al restaurante entre semana, yo cocinaba en casa. Podía darle cuerda a mi impulso artístico, aunque los primeros menús caseros se limitaran a hacer huevos con jamón y sándwiches de tocino con queso tipo manchego y Oaxaca derretido con lechuga y jitomate.



Toño adoraba esos sándwiches. Por eso me invitó a su casa ese día para prepararlos a su familia. Dos hermanos (el adolescente Chucho era mi favorito), dos hermanas, una mamá muy enfermita, un papá cazador de tesoros (en serio) y una abuelita muy divertida que adoraba al cruz azul.



Llegué a la casa de Toño, una casa bastante grande en los límites de las Águilas en Álvaro Obregón, con una reproducción certificada de la virgen de Guadalupe justo en el Hall, arriba de una mesita de vidrio y madera pintada de dorado donde descansaban todo tipo de pendejadas para el pelo y un espejo.


“Socorro”, pensé. “¿Cómo fui a meterme con este güey?”.


Se imaginarán lo que siguió.


Me encontré encerrada en una casa suburbial y con la clase de gente que no puede comer sin “chilito”. Y yo, con mis sandwichitos desabridos haciendo de tripas cuajo y corazón para no tener que hablar sobre nada.



Entonces, la abuelita de Toño vino al rescate. Esta mujer de casi 90 años, sacó del refrigerador dos jitomates saladet, dos chiles serranos, un diente de ajo y una pizca de sal gruesa. Puso todos los ingredientes en un comalito retorcido y renegrido. Mientas asaba todo junto, sacó un puñito de cilantro fresco, lo enjuagó levemente y lo picó junto con un pedacito de cebolla blanca. Y un limón verde que luego exprimió sobre la cebolla.


-A mí me gusta más asado con todo y la cebolla, pero a estos les gusta cruda y además con limón. A todo le echan limón agrio, estos mensos no saben comer.



Y luego sacó un molcajete diminuto, como de juguete. ¿De dónde diablos lo sacó? Después lo supe. Pero como un aparecido, el molcajetito estaba allí paradito, esperando a que lo del comal estuviese al punto.


Un año después, ese mismo molcajete apareció con un malabar, de entre las ropas de la señora, en Tula Tamaulipas, después del entierro de su hija que murió de cáncer el mismo día que iba yo a cortar con Antonio, el cortón tuvo que esperar unos meses ya que el pobre quedó hecho un trapo después de eso y me daba cosa mandarlo al diablo.



De vuelta a la casa de Toño, la viejita se rió de mi cara. Se aseguró de que nadie más escuchara nada. Estábamos solas ya que a nadie en toda esa casa le interesaba un pepino lo que ocurriese en la cocina.


-Este molcajete es mío nada más. Me lo llevo a todos lados porque me gusta hacer mi salsita aquí y nadie le atina a mi salsita pa que pique sabroso.-


Metió los ingredientes al molcajete.


-Nomás yo me la sé bien. Chin, chin, mole aquí y listo. Siempre viajo con mi molcajete desde que era chiquita. Me llevaba el metate también pero pesa mucho.-


Y luego soltó una carcajada.


Me dio a probar una cucharada que me enchiló hasta el oxipuccio. Estaba deliciosa la condenada, era como esos vinos que al primer sorbo saben a una cosa y después de dos o tres tragos, saben a otra.


La salsa me reventó la boca con su picor, que luego se transformó en el dulce del jitomate y luego, el ajo vino a calmar mis papilas; luego quedó un calorcito sabroso y ahumado en mi lengua. La salsa perfecta.


Me ofreció una taza de café frío que acepté sudando pero feliz.


Luego, haciendo un mohín, la viejita le agregó la cebolla el cilantro con el limón y me dio a probar de nuevo la salsa.


Como cualquier otra salsa molcajeteada. Puro chile con limón y jitomate. Arruinada.



Los mentados sándwiches quedaron fantásticos ese día, y créanme que no mencioné para nada ni mis tendencias a la izquierda, ni protesté cuando la hermana mayor de Toño dijo refiriéndose a los Zapatistas: “Pobrecitos inditos, es que no saben lo que hacen.”. Ella trabajaba en gobernación.



Que el cielo, el infierno y todos los budas bendigan a la abuelita de Toño, que me miró como diciendo “dale chance y ahí muere…” Y cambió la conversación hacia otras playas más superficiales.


-¿Quién me va a llevar a ver a mi Virgencita este año? Ya va siendo dos de diciembre.



Ese día decidí que lo único que valía la pena de todo ese noviazgo, era la abuelita con su molcajete enano y su salsa secreta que he llevado en mi mente todos los quince años después de ese día en que tuve mi primer contacto con una familia tan dolorosamente chilanga, tan católica, pambolera e indolente.



Diez años después, me encontré en la ENAP a Chucho, hermano menor de Toño. Todo un gótico, vestido de terciopelo negro y con delineador en boca y ojos.


-Mi abuelita te quería mucho, se acordaba de ti siempre.


-¿Qué pasó con su molcajete? –pregunté.


-Se perdió. Por ahí ha de andar, ya aparecerá. Está bien padre ese molcajete, si lo encuentro, me lo quedo.


Me acordé de asunto de la salsa ya meses después. Con Chucho perdí contacto cuando terminé la carrera. Chin.


Se perdió.



Yo le debo esa salsa molcajeteada, y en honor al gusto particular de su abuelita, sigo haciéndola con la cebolla asada, en vez de picada en crudo y sin limón agrio ni cilantro.


Pero, le debo al recuerdo de la complicidad silenciosa de esa mujer paciente, la noción de una mexicanidad que hasta ese día me era desconocida y hasta amenazadora.



Desde entonces viajo con un molcajete en la maleta o en el corazón y esa receta de salsa molcajeteada la he preparado en China, en Japón, en Indonesia, en California, en Oregon, en Tucson.


Ya se saben la receta. El secreto está en buscar a ese molcajete viajero.



Nota al calce:


En una tienda Target, me encontré esos molcajetes que ven en la foto. Están hechos por una maquila colombiana. ¿Será?


Por 29.90 la pieza, me imagino que no se trata del molcajete perdido de la abuelita, pero algo hay de eso.



Piénsenle.

martes, 18 de agosto de 2009

La sibila aburrida (2)



Y con una fanfarria puedo gritar al cyber espacio que terminé la colaboración para el tigre y ahora sólo me queda esperar a las correcciones que, como cada año, Marissa me entrega puntual. Luego, Ludovica se encargará de parir al libro y de allí, a la imprenta, a los aviones de carga, a Latinoamérica y España.



Eso, siempre y cuando a Televisa no le dé por voltearle la tortilla a Ludovica.



Este gigante de las teletransmisiones de radio, televisión, cine, teatro; traductor de revistas y productor traidor de una que otra publicación, me viene correteando desde mis tiempos como colaboradora del teleguía.


Un año antes de cerrar la revista, sin un agua va, sin explicaciones reales y sin avisar con tiempo, me mandaron a la porra. A mí y a muchos más.


Armé una pataleta pos adolescente durante un rato, pero luego llegó Ludovica con la propuesta benefactora de colaborar con su libro, editado con amor artesanal cada año por Atlántida que publica libros y revistas originales desde Argentina. Ha sobrevivido a pesar de muchos trances, dictaduras, cacerolazos y telenovelas, hasta evolucionar de un negocio familiar a lo que es ahora.


Pero vino Televisa y la compró. Espero que le haya salido cara, espero que haya pagado los impuestos al gobierno de Argentina. Espero, que no se pierda su esencia.


Justo durante el año en que fui despedida, la misma televisa me invitó varias veces a aparecer en su canal 4 y en varios programas de Radio Red. Sin pagarme un centavo… promoción gratis, mis 15 minutos de fama… The whole enchilada, pero sin pagar la cuenta. Eso sí… conseguí algunos clientes después de las múltiples presentaciones al lado de otros brujos, astrólogos… pongan los adjetivos que quieran.



El año pasado, nadie me invitó a ningún “show” televisado. Nadie.


Cancelaron el programa donde yo salía y tan tán. Lástima que termino, el festival de hoy…


Pero no.


Ahí viene televisa y zaz. Que compra Atlántida.


¿Qué karma estaré cargando con estos sujetos?


¿Acabarán por destruir Atlántida, en su afán por controlar la circulación de revistas en todo este continente?


¿En España se quejaron por no encontrar el libro de predicciones chinoargentinas que vienen leyendo desde hace más de 20 años?


Eso sí. Televisa no tiene experiencia editando libros. Editan revistas, las traducen, las circulan hasta en Gringolandia. Pero Libros, así con mayúscula, no.


Lo dudo.


Carajo…

miércoles, 29 de julio de 2009

La sibila aburrida



Con todo y con mi fenomenal flojera, sigo al frente del oráculo chino enfrentando al tigre de metal del 2010.


Tengo el cerebro ocupadísimo con tanta porquería terrenal, que me está costando mucho sacar adelante al felino.



Y es que no veo para nada buenas noticias. Tampoco vi buenas noticias en el buey hace un año. Y nada de esto me lo tomo como vacilón, les aclaro.


Creo que mi trabajo de Sibila se ha vuelto cada día más complicado porque cada día sé un poco más del mundo.


Como que usar a Gringolandia como mi retiro “literario” me tiene más bombardeada de información (y silencio) que nunca antes. Buena hora para sacar un blog, ¿verdad?


Caray qué flojera.


Y silencio…


Hablando de las arañas, ahora de regreso a la vieja suburbia californiana, veo que es cada vez menor el ir y venir de las “SUV” (vehículos sub urbanos): esos espantosos monstruos que dicen ser familiares y sólo llevan a una flaca dentro y montones de comida del sam’s o del costco.


Los habitantes de Orinda hablan de los mismos pedos aunque en distintas conversaciones y por distintos motivos:


Las rentas altas, los créditos bajos, la cuenta de ¡ciento cincuenta dólares por una pinche cena para dos en una franquicia cualquiera!, la visita al nuevo casino indio, los hijos de Michael Jackson, lo aburrida que está la televisión este año, las conspiraciones macabras vociferadas por Alex Jones o "documentadas" por Chris Everard, que al pollo le inyectan agua pa’ que pese más (surprise, surprise, ¿a poco no sabían eso?). y “Yes We Can” para esto y para lo otro.


Que sí, que no, que cómo chingados no. Antes mi valedor Tomás Mojarro decía: “Sí se puede” y ahora el dicho se ha traducido al lenguaje pambolero machacante idiota. Le dio el salto a la frontera y lleva a las bocas y anuncios de tv. “Yes, we can” dijo Obama-rama quien es también motivo de conversación clasemediera:


Dicen que Obama es un Oreo… Ah sí, investíguenle a eso del “oreo”. Si no les dan ñáñaras los chistes racistas se van a divertir.



¿De dónde carambas voy a sacar inspiración metafísica para terminar las predicciones del tigre?


“Y que el cielo se caerá a pedazos, y más de uno dirá que ya era hora…”


Este pedacito de un poema de Benedetti queda más que ad hoc.


Regreso al oráculo.



A ver si ahora sí termino con el año del tigre que cómo me está costando trabajo, chingaos.

Temporada de Perro Muerto



Verano de trabajo y tecleo. 
Nadie me interrumpe y nadie viene a sacudir mis excesos de escritora mercenaria. Hay días que me paso hasta seis horas seguidas frente a Kitty, mi lap top miniatura color rosa. Esta será la primera entrada para este blog desde esta computadora.


A veces salgo a caminar a las calles de la vieja Orinda. Con este clima impredecible rara vez me encuentro con los venados suburbiales. Hasta las ardillas se han refugiado en el Monte Diablo. Los adolescentes mayoritarios en este pueblo abarrotan el veintiúnico “mall”. Solo se escucha a la ambulancia que hace su agosto. Ya van cuatro de ellas en lo que va de la semana.


Antier, una de ellas se llevó a Lois al John Muir, pero sin hacer escándalo.

Aun con el estómago hecho un jirón y la presión sanguínea abajo, abajo; les pidió a los paramédicos que por favor no prendieran la sirena.

Lois, además de ser mi suegra, es nativa del signo Perro en la astrología china.

Unos días antes, una de sus amigas, que era perro también, aunque doce años menor que Lois, murió mientras jugaba con sus perros en el patio de su casa. Falla del corazón. Le echan la culpa a su pasada adicción al alcohol.

Perros, perros.

De pronto, como que las noticias se juntaron una atrás de otra. Día de perros, mes de “temporada de perro muerto”. Pero veo que no son sólo perros los que han muerto a mogollón, sino también ratas y cerdos… igual que en la guardería de Hermosillo. Si accediera a la lista de niños muertos… asesinados, en la guardería ABC, veríamos que una buena parte de ellos fueron nativos del año del perro 2006 ya que las edades de los nenes eran desde los meses hasta los cuatro años de edad. (Entonces serían perros, cerdos, ratas y por último búfalos, los bebés con pocos meses de nacidos).


Los niños del ABC. Perros, cerdos, ratas y búfalos.

David Carradine. Rata del 36

Ed Mc Mahon. Cerdo del 23

Farrah Fawcett. Cerdo del 47

Michael Jackson. Perro del 58

Bob Bogle. Perro del 34

Y muchos otros anónimos.

Me falta un búfalo famoso… ¿Será que sigue uno de ese signo? Este es el año del búfalo (2009)

Tampoco se vale echar mano de la sincronía de la que hablaba Jung; mucho menos de la estupidez que vendría de analizar las muertes de famosos sin considerar a los que mueren todos los días, a cada segundo, esté yo consciente o no de ello.

Pero las coincidencias despiertan mi curiosidad.

Ahí les va la explicación de la medicina tradicional china:

Siempre que el calor sube de golpe, después de unos días en medio del frío, los perros se mueren, decía mi maestro. Los perros, tanto los que nacieron en el año del perro, como los canes, son de energía tierra y fuego, si echas agua y frío de golpe, la tierra se abre y el fuego de abajo de la tierra se apaga, sofocado por sus propias llamas. El conflicto principal ocurre entre los nativos de los elementos agua, tierra, fuego y metal.


De manera poco natural, este verano ha sido impredecible. Al menos en el área de la bahía. En México parece ser un verano como cualquier otro, con lluvias que mojan de abajo para arriba, cloacas reventadas, paraguas inservibles y un tal Andrés que va haciendo estragos en la costa oeste.


Estas temporadas de perro muerto (en el hemisferio norte) ocurren por lo general al principio del verano y en algunos momentos de octubre, donde es normal que de pronto suba la temperatura aunque sea otoño.


Me imagino que así seguirá hasta que llegue agosto… el mes que los astrólogos del Templo de la Nube Blanca dicen, va a marcar el fin de la crisis.

¿Les creeré?

Desde el epicentro del caos.

Cris.

PD: Este texto lo escribí hace un mes, pero por angas y mangas, no lo pude publicar sino hasta hoy. Por cierto, se acaba de morir otro perro famoso:

El chihuahueño de la franquicia Estadounidense Taco Bell. que era del año del perro 1994.


Mis amigas Karlita y Vanne, perritas hermosas, por fin me han escrito. Su silencio incluye un asalto a mano armada, peligro de paro cardiaco por bajo colesterol y una expulsión injustificada por parte de la mafia de la escuela de restauración.

Pobres perros... Aguánten vara, ya mero llega el tigre del 2010.

miércoles, 8 de julio de 2009

A cafetar todo junio y julio

Heath y Lois fueron a un funeral. ¡Que elegantes iban!

A mi tío lo enterraron hace tres días. Sus riñones estaban de huelga desde hace siglos, pero lograron convencer a sus pulmones de que valía la pena valer camote.

Todo lo que leo desde que comenzó el mes del caballo y ahora el mes de la cabra es muerte, muerte, muerte.

Claro que la muerte no es exclusiva del que está cercano, o del famoso.

Pero no deja de ser tema recurrente estos días.

Que este verano sea registrado como uno de los más fríos en el Área de la Bahía, ya no me sorprende.

lunes, 27 de abril de 2009

TAPABOCAS SANITARIO CASERO EFECTIVO


Hola banda. Antes que nada les digo esto: NO SE ASUSTEN, NO SE DEJEN MANIPULAR, NO REGALEN NI SU ATENCION NI SUS VOTOS A LOS QUE PRETENDAN APROVECHARSE DE LA CONTINGENCIA SANITARIA DEBIDA AL VIRUS DE LA INFLUENZA PORCINA.


Les mando una traducción y síntesis del texto en inglés original que pueden leer en la siguiente dirección:



la entrada de blog del día de hoy no es una traduccion sobre la investigación hecha en la página que les sugiero leer. ESTE ES EL INSTRUCTIVO PARA FABRICAR DICHA MÁSCARA SANITARIA.

Este tapabocas es bastante efectivo, aunque no sustituye en cuanto a lo práctico al tapabocas del No.95 (o siguientes No.99 y No.100) Tengo entendido que estos tapabocas son algo difíciles de encontrar. Sin embargo, este tapabocas casero es más efectivo que los tapabocas quirúrgicos que son los que las autoridades están repartiendo gratuitamente en todos lados.

Esta máscara casera está hecha con camisetas viejas, de preferencia de algodón. Es una opción barata, pero laboriosa.
Necesitarás una regla escolar, un marcador o lápiz, tijeras y un cúter.



1.- Hierve la camiseta (o varias al mismo tiempo) por no menos de 10 minutos y luego sécala al aire libre para que se encoja lo más posible.


2.- Corta un lado de la camiseta en un cuadro de 37 × 72 cm.


3.- Corta ocho piezas de la tela sobrante en cuadros de 18X18 cm o de plano, si sienten que tienen la cara más grande, córtenlos a 22X22 cm más o menos.


4.- OJO de preferencia, fíjense en el modo en que va el tejido de la camiseta, ya que cuatro de los cortes, deberán llevar el tejido en diagonal. Esto es porque estos cuadritos van empalmados uno sobre el otro, y la idea es que los tejidos queden empalmados. (Vean la foto adjunta)


5.- Extiende la camiseta sobre una superficie plana y marca desde la orilla hacia adentro, unos 14 cm, luego, trata de calcular más o menos el tamaño de tu nariz y enrolla el extremo superior de tal manera que quede un rollito de unos cuatro cm de ancho. (Mide tu nariz si es necesario, caballero Don Cirano…) Si te quedan dudas, fíjate en la foto.
Mide primero los 14cm de la parte de arriba, luego hazla rollito.


6.- Hay que atorar los cuadritos de tela que cortaste en el paso número 3. Estos pedazos de tela cubrirán la boca. Fíjate muy bien que el tejido de los cuadritos vaya en el orden descrito en la ilustración.

7.- A partir del doblez hecho arriba, marca 8 cm en cada lado (ve la foto) y luego, a partir de ese corte, marca 15 cm. La medida total de todos los cortes sin contar el doblez será más o menos de 23cm. Repite las medidas en ambos lados de la tela, tal cual se muestra en la foto. Una vez hechas las marcas, corta la tela hasta que se vea como muestran la foto.


8.- Dependiendo del tamaño de tu nariz, justo sobre el rollo de tela y en el centro, con cuidado, corta con el cúter una ranurita recta donde irá tu nariz. No intentes cortar con forma de ojal y CORTA SOLAMENTE UNA O DOS CAPAS DE TELA, al colocarte la máscara, la ranura tomará la forma de tu nariz naturalmente.


9.- Si lo deseas, puedes ponerle unos seguritos (imperdibles) o algunas puntadas a los cuadritos de tela y al doblez para que no se muevan en caso que quieras quitarte la máscara.

10.- Como puedes ver en la foto, las tiras de tela de hasta abajo, irán amarradas sobre la cabeza a modo de diadema, mientras que las tiras de tela del rollo superior (donde hiciste la ranura para la nariz) irá amarrada en la nuca. La tira de tela restante también va en la nuca, por debajo de las orejas, a menos que te sientas más cómodo amarrando por arriba de las orejas.
Lo más importante es que te sientas cómodo con esto. Según el texto en inglés adjunto, algunas personas se sintieron incómodas con esta máscara… pero creo que en este caso, vale la pena acostumbrarse.


11.- Es importante que ayudes a los más pequeños a hacer estas máscaras. Es posible que tengan que adecuar las medidas al tamaño de los niños.


12.- Para ponerse la máscara, hay que colocar primero la nariz en la ranura y amarrar el lazo A en la nuca. Luego se amarra el lazo B sobre la cabeza, y luego hay que amarrar el lazo C en la nuca. (Sobre o por debajo de las orejas, como se sientan más a gusto)

Espero que esta información les sea útil y por favor, no sólo reenvíen este texto o la liga de esta página, si pueden sáquenle copias fotostaticas y péguenlo en lugares públicos ya que no todos tenemos internet.


También les pido a los amigos que puedan hacer un video de cómo hacer esta máscara, lo hagan y lo circulen por Youtube ya que el analfabetismo funcional está que cunde por nuestro querido país. POR FAVOR no les va a tomar mucho tiempo. Yo quisiera hacerlo, pero no tengo una cámara que capte los detalles de esta “manualidad”.

También les recuerdo a los más abusados en estas estrategias de control de masas, que LEAN LOS PERIÓDICOS Y LO QUE ENCUENTREN EN INTERNET no sólo crean lo que dicen los noticieros de televisión y radio, ya que estos tienden a DESINFORMAR, CONTROLAR Y ASUSTAR A LA GENTE.


Lean atentamente entre líneas. Es muy probable que ocurran situaciones DE SUMA IMPORTANCIA que la gente no notará por estar ocupada con la contingencia sanitaria.


Acuerdense que "A río revuelto, ganancia de pescadores".


Si pudiera mandarles instrucciones para hacer una máscara sanitaria para prevenir el control de masas, lo haria.

domingo, 22 de marzo de 2009

OBDC S 2 DUEÑO

No me canso de consumir historias sobre control mental, clones; sociedades totalitarias en el futuro no muy lejano, distopías, utopías y claro, réplicas de la gran obra de Orwell 1984.

Y eso que mi padre intentó por todos los medios entretenerme con lecturas más “productivas”,
en las cuales, tanto el lenguaje como los temas eran cuidados al extremo. A mi padre le debo el acercamiento a lecturas clásicas y a mi madre, las lecturas contemporáneas de la literatura latinoamericana. 



Soy adicta del arte secuencial, particularmente a las historietas y las tiras cómicas. Me gustaba mucho Peanuts, de Charles M. Shulz, editado en castellano por algún anónimo traductor ibérico.

Con sus modismos madrileños y todo, me fascinaba Pecas Patty que decía cosas como: 



¿Pero qué dices, tío? ¿Otro sufi en mate? “Odio el cole” Venga Marcia, a que la pasas guay.


Mi padre me reprendió una vez que dije que iba a la biblio a estudiar mates.


-El día que comiences a hablar con palabras a medias, tu mente va a pensar a medias.





    Lo que me dijo surció una marca indeleble en mi alma y con esa marca he podido ver con otros ojos cada una de las modas parlantes que he sufrido a lo largo de estos veinte años y pico, desde que mi padre cambió mi manera de ver al mundo del lenguaje a la fecha.


¿No es curioso cómo algunos pequeños sucesos nos cambian la vida para siempre?

Me hice consciente del uso de frases como las que siguen: 



Que chido, Pus chale, ya ni pedo. ¡Simona la cacariza! ¿Me comprendes, Méndez o te lo repito, pito? ¡No mames qué culero! ¡Cámara Maestro, que pasón! Nos videamos lueguin. Ya no mames güey. No hay varo carnal. Aguas babotas, nos están licando. A HUEVO.


Estaba consciente de que al usar estas frases, sólo ubicaría mi posición en la entretela de la sociedad chilanga. Uso estas frases con gusto y sin pensarlo mucho; pero las reservo para ocasiones especiales y no necesariamente frente a mi abuela o frente a mi padre que es implacable con la palabra.


Para 1989, ya había elegido a mi tribu y con ella sus modos, aún cuando algunas palabras usadas por mi generación y anteriores y subsecuentes, harían que a mi bisabuelo chino se le enchinaran los pelos. Por ejemplo, Chale, que es un apodo peyorativo, se usaba antes para insultar a los Chinos, del mismo modo que las palabras Indio o Naco se usan hoy en día para calificar negativamente a cualquiera que no sea ni de raza blanca, ni educado, ni de "buen gusto".


Yo ignoraba el significado de chale hasta que me gané un manazo por parte de mi abuela. 


-Si Don Luis te oyera ya te habría dado con la cuchara del mole.


Hoy a mis treinta y tantos, sigo usando estas palabras y me he armado de una que otra palabreja nueva en inglés gracias a Heath que no tiene un padre tan "fijado" como el mío.


También he notado que la palabra Güey; que antes era de uso reservado a los ñeros, panchitos, nacos, cacos, corrientes…es ahora una palabra de uso casi obligado. Es decir, todo el mundo, menos la “Gente bien”la usaba, pero ahora se ha convertido en el equivalente al “Che” de los argentinos. No güey, si güey, o sea ¿ves güey?.


Por cierto, la palabra güey, evolucionó de la palabra Buey. Rumiante obligado por el hombre a trabajar como esclavo con barzón o sin él; de sol a sol y sin más paga que la de convertirse en bistec al final de una vida llena de pujidos.
De allí, que se utilizara la palabra buey para insultar. 


De un modo u otro, la susodicha palabra cambió, sospecho que es por culpa de nuestra mala diferenciación entre la B de burro y la V de vaca. (Más detalles de esto en textos más ortodoxos que el mío. A mí me da hueva) 


En fin, acabamos por uniformar b y v con g... y al fin y al cabo, la palabra era una peladez y a la chingada.

Pero sigue siendo una palabra completa y la he encontrado con sus diéresis muy bien pintaditas tanto en periódicos como en libros y revistas.


Güey y otras palabras más o menos incoherentes tienen un significado único. Poco a poco, cada una de estas palabras va encontrando oídos curiosos que desmiembran cada una de sus partes con tal de llegar al origen. 



Un ejemplo de esta clase de análisis sería el de Octavio Paz, al diseccionar la palabra “Chingar” en el Laberinto de la Soledad.



Ahora. Mi inquietud es la que sigue:

-El día que comiences a hablar con palabras a medias, tu mente va a pensar a medias.


La declaración de mi padre sigue allí presente, a más de veinte años de haberlas oído por primera vez.



Dejemos aparte el choro acerca de la barbarización entre español y el inglés. La proximidad geográfica hace que dos lenguas se fusionen, así como la relación amo-esclavo, o imperio-subordinado.


Tampoco me voy a meter con el asunto del Imperialismo.



Como dije antes, me gustan las historias sobre el control mental y esas cosas. (Además de Peanuts). 
Este es un texto sobre control de masas. No muy profundo, pero es mi punto de vista.

Todo comenzó con U2 (yu tú como rebautizaron al grupo irlandés en una revista de bajo presupuesto) me di cuenta que algo pasaba.

Era muy niña como para comprender el juego de palabras del nombre de esa banda, pero en cuanto me entró el inglés, me cayó el veinte.




Ese nombre inclusivo y plural: Tú también, tenía su razón de ser en las voces irlandesas, reprimidas por el imperio Inglés hasta la muerte.

¡Qué ingenioso! Con el nombre completo en vez de la contracción numérica y literal, no hubieran llegado tan lejos como lo han hecho. De nuevo, la forma sin contenido estropea la obra final. 



U2 tiene contenido, forma y por ende: un chorro de dinero.


Pero a principios de los noventa, los titiriteros de las empresas vendedoras de lo que sea, se encargaron de pervertir este uso, echándoles la culpa a los usuarios de correo electrónico y mensajería instantánea, de usar las contracciones que nos son familiares ahora (LOL) los neologismos (¿eres bloggero?) y las mezclas digitales (num3ros).


Una cosa es el uso y otra el abuso.


Ahora no hay un solo anuncio en la televisión que no utilice este asunto indiscriminadamente. De por sí, parece que la mayoría de los técnicos del mercado tomaron clases de español con el Pirruris.

Y ahora, esta especie de esperanto posmoderno donde se usa la letra K tanto que ya no abre las patitas para marchar, sino para follar.




Preocupada, hice una pequeña encuesta en yahoo answers. (¿Gol? Me da flojera leer los lineamientos del contrato, pero supongo que como mi afán no es con fines de lucro, puedo comentar sobre esa página)


Vamos a ver, la pregunta que hice es:


¿Por qué la gente escribe cada vez más usando contracciones combinando números o sustituyendo la Q por la K?



Luego expliqué un poco más la pregunta.


Me refiero a esta nueva moda de sustituir, reducir y barbarizar palabras no necesariamente largas. el ejemplo más evidente, a mi parecer es sustituir "que" por "ke". Otro ejemplo usado por los mercadólogos: "obdc" en vez de "obedece", "knsa2" en vez de "cansado" (…)

Mencioné a George Orwell y su Newspeak.
Recuerdo que en el libro "1984" de George Orwell, los oprimidos hablan un lenguaje llamado "Newspeak", obligado por el gobierno, aunque la gente se sentía atemorizada o avergonzada de usar el inglés común, por miedo a verse mal o a ser reprimidos. El chiste de este newspeak, es que se pueda hablar mucho y decir nada o decir mucho con la menor cantidad posible de palabras.




Procuré no lastimar ningún ego preadolescente.


Les prometo que esta pregunta no trata de meter controversia, ni criticar a los participantes menores de treinta años... pero me pica la curiosidad. Yo se que una persona que no se expresa de manera efectiva corre el riesgo de cometer malos entendidos.

Me hubiera gustado agregar mi experiencia con mi padre, pero mi pregunta era muy concreta, no una excusa para debatir nada.



Las respuestas fueron pocas. Me parece que es porque no quise insultar a nadie. En Yahoo Answers hay que acudir al patrioterismo, el racismo y el clasismo para obtener montones de respuestas.

Les pego una muestra de ellas, sin editar para que vean a que me refiero:



Antonio G dijo:


acmos esto pk es mas rapido y las personas cada vez son mas wevonas tipo io q cada vez escribo mas asi pk me da weba sabs como??


Moyra D, contesta sin tanto rodeo:

Por que se hacen los cancheros



Esta respuesta me encantó. Creo que si me agarran con afán chingativo, la pongo de ganadora.

Juanito vino con una respuesta que de plano no se mide. Como decimos en mi tierra: se alacraneó:


POR FLOJERA, DESGACIADAMENTE LE ESTAN DANDO EN SU MOTHER AL IDIOMA ESPAÑOL, Y CUANDO REALMENTE NECESITEN ELABORAR UN OFICIO O UN COMUNICADO SERIO, PUES SIMPLEMENTE YA NO VAN PODER HACERLO CORRECTAMENTE.
Noten que transcribo esto en mayúsculas por es así que escribió su respuesta, yo creo que para creer que no se le vaya ni una falta de ortografía.





Chiquita es más descriptiva:

Primero, porque al escribir mensajes de texto, ahorras letras y puedes decir mas en un solo mensaje, por ejemplo, si yo te digo que mejor en vez de ir al cine pasemos a tomar un cafe porque te quiero contar algo te diría algo así:"staba pnsando q sria mjor ir a tomar 1 kf xq kiero platikrt algo, ad+ n l cin hay muxa gnt hoy x sr qna"="Estaba pensando que, sería mejor ir a tomar un café porque, quiero platicarte algo. Ademásen el cine hay mucha gente por ser quincena"Y luego cómo q los emos adoptaron esa moda de escribir todo mal, por ejemplo "tngo musho suenio"="tengo mucho sueño"Y tienes razón al decir que al expresarnos mal, hay malentendidos, pero recuerda q esto es una moda y por lo tanto, se ha generalizado la forma de interpretar las palabras mal escritas. Es normal, es la adolescencia, yo no creo que cuando redactan una carta formal lo hagan así.

Brenda se la sacó con esta respuesta:

la vdd xk m guta i soloh xk io kelo0 ok?? ad+ azee ta + xido0

La respuesta de Mastodon me dio cosa, no sé si es por el titipuchal de errores de dedo o por su visión de profeta:

por que es mas practico el lenguaje que usamos enb la actualidad no es el mismo de hace unos años , como todo en la vida el lenguage tiende a cambiar conel tiempo muchos consideran que las estructuras actuales del lenguage son sagradas y no se deven modificar sin embargo , no es asi la gente creo al lenguage y la gente lo modifica constantemente y si la gente usa mucho alguna terminologia considerada incorrecta su vuelve correcta con el tiempo.


Para acabarla de amolar, León Campeón le da el tiro de gracia al castellano con esta respuesta:


En mis escritos formales nunca abrevio nada. Mas que nada porque me corren del trabajo si escribo contracciones o porque al escribir cosas que se pueden prestar a confusion, pues en un descuido alguien puede salir lastimado en sus tareas asignadas (soy un judicial de elite que trabaja en labores de contrainteligencia, aunque suene "ni mandado a hacer"). En mis escritos informales tiendo a sustituir la "q" por la "k". Lo hago desde hace ya varios anhos y no tengo idea de por que lo hago. Creo que forma parte de la evolucion de la lengua; si uno lee los textos escritos en espanhol del siglo XVI, definitivamente uno se puede dar cuenta que el lenguaje ha cambiado un buen. Es algo natural y definitivamente es mejor que se de. Las unicas lenguas que no cambian conforme transcurre el tiempo son las muertas.



A todo lo anterior y para ahorrar espacio, le debo un [sic]


No me gustaría seguir lamentando esta situación, pero creo que acabaría como en “ensalada de Locos” pitorreándome de las minucias del lenguaje como Alejandro Suárez cuando recita sus poemas cachetones (o sea con mucho caché) o cuando se disfrazaba de hippie y hablaba (o chiflaba) con el argot chilango propio de los setentas. (Cuando este actor se hacia uno con Chucho Lechuga y El Loco Valdés)



Me encanta el lenguaje coloquial y creo que aún le falta mucho por evolucionar. Mucho que analizar. No ha dicho su última babosada, ni lo hará mientras las masas de México sigamos mentalmente tan jodidas como las masas de Estados Unidos. Pero al menos antes quedaban las cosas bien claras, incluso cuando escuchábamos tantas pendejadas una después de otra.

Creo que este lenguaje nos hizo bajar la guardia, o más bien, empinar la retaguardia. 



Será muy divertido hablar como yo escribo ahora este texto, pero creo que nos equivocamos. 


Esta particular manera de hablar tan agresiva, ha permitido que se entrometan cada vez más y más formas, carentes de retórica, en la mente unificada del televidente, que no es otro que el individuo ya carente de su humanidad.

Con una pataleta digo que no es justo que esta cosa que viene (en el idioma que sea) se convierta en un Newspeak universal, el esperanto de la masa esclavizada, en donde ni el albur, ni las palabras groseras ni los lugares comunes ni la retórica tengan lugar alguno en las mentes debilitadas de los que van a cuidar de ti, amigo lector, y de mí cuando estemos viejos, muy viejos.


K dioz ns pske cnfeza2.

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Post Data: Acabo de revisar la ortografía… ¡Ay Dios! Qué cosa. ¿Qué no hay un diccionario Castellano Newspeak-Castellano? Mejor ahi muere. No sea que el Big Brother Bill Gates me robe la idea.

viernes, 20 de marzo de 2009

Sigo en Decroly

Poco me importa dónde rompa mi estación,
Si cuando rompa esta rompiendo lo imposible.
Silvio Rodríguez, Canto Arena.


Bastó un telefonazo para verme atravesar medio oeste de la ciudad desde Tepeximilpa hasta Coyoacán.

Zaria, duende de la noche, me pidió que le hiciera unos bocetos de última hora para un concurso. Hacía tiempo que no dibujaba bajo la presión de su entusiasmo y no podía esperar un segundo. Con mi madre bajo el brazo, llegue a casa de mi amiga y allí terminé sin mayores complicaciones los bocetos de su proyecto de teatro. De pronto, un compañero de proyecto mencionó un nombre familiar: Alain Kerriou. Zaria lo conoce, todo el mundo lo conoce. (Pueden ver su blog, aqui mismo hay una liga)

¿En serio? Si, en serio. La escena social del teatro en esta ciudad es diminuta...
Luego me di cuenta. No es sólo una cosa de teatro. Se mencionó también el nombre de Hugo Heredia, y el golpe al pasado se redondeó.

1989, La sombra amplificada de Hugo proyectada en la pared enorme del patio de Zamora era la sombra de su visión en ese performance donde andaba en una bicicleta de luz camino hacia mi memoria. Música, sonido, poesía y arte. De eso se lleno mi corazón durante esos cuatro años de pre adolescencia.

Pero, no es sólo una cosa del teatro, es cosa de haber salido de Decroly
Llegué al CCH sur despistada y dando tumbos. Completamente fuera de mí elemento. Había estado pocos años en Decroly, Pero esos años cambiaron mis ojos, el tono de mi voz y una mente que creía sólo mía. Todo se convirtió en parte de un colectivo muy reducido.

Aun rodeada de miles de chavos, me sentí como un chícharo en una charola: el CCH era como Marte o Urano, mi única tablita de naufrago era Miguel Orduña y aun así, se trazó una distancia que no pudimos recortar con el tiempo. Se me perdió mi amigo apenas un semestre después. Quedé medio huérfana, mi punto de interés no tenía que ver con el de nadie más allí.

Durante mi primera clase en el CCH, una maestra nos preguntó de qué escuelas veníamos. Sólo dos veníamos de escuelas particulares, pero sólo la mía llamó la atención de la maestra. “¿Otra de Decroly? A ver cómo nos va, ¿eh?”.

Le pregunté qué quiso decir con eso cuando terminó la clase.
“Por preguntones, respondió molesta: ¿Por qué más?”

Todos estos años después, estando en San Francisco, me topé con una de tantas redes sociales que ahora son agendas interactivas, Hi5. Allí me encontré primero con Pablo Castillo, que con su “hola” y una hermosa carta de amor, borró una larga enemistad que había sido un simple secreto revelado años antes por mi madre. “Lo que pasa es que a tu hijo le gusta Cristina”, le dijo a Eugenio. Me gustaría haber visto su cara, pero las juntas de los papás eran eso; de papás. En donde ellos, como parte de la comunidad se enteraban y analizaban nuestros trastos rotos y uno que otro avance.

No supe de esa declaración y mi madre se guardó el comentario durante veinte años. Hizo bien.
Como le dije a Karim Garay, “No sé que era más folclórico, la escuela, los coordinadores, los escuincles o los papás”.

Después de ese encuentro electrónico con Pablo, el encuentro tridimensional se dio naturalmente, pero rápido. En poco tiempo y a mi regreso a México, me encontré con una vieja banda, renovada, reproducida en carreras llamativas. Diseño gráfico, arquitectura, periodismo, antropología, fotografía, iluminación, producción, investigación científica, rock alternativo... ah si, también dos o tres niños preguntones como sus padres.
Los recuerdos nos hicieron repetir las palabras que tatuamos en nuestro inconsciente colectivo: “Moción de orden, pido la palabra, no estoy de acuerdo...”

Todo lo que hice durante mis años en la UNAM ya había sido probado en Decroly. Incluso las actividades de mis amigas en otras carreras, ya habían sido comprobadas durante mi infancia decroliana: Experimentos genéticos con drosophilas, conteo de población de árboles en Aguacatitlán, investigación documental, lectura de libros comúnmente impensables para un niño de once años.

Antes de cumplir los quince, ya sabía la diferencia entre democracia y plutocracia. Entre revolución e institución. No me era ajeno el método científico o cómo hablar en público.
Por supuesto; de los quince a los treinta, me aburrí como ostión. Hablarles de usted a las “autoridades” o re hacer lo que ya había sido comprobado me parecía estéril. Hoy, nada más me da hueva, pero lo comprendo.

Las amistades que hice durante los noventas, no son muy distintas de las amistades que hice en Decroly, y no me sorprendí al descubrir que uno de mis mejores amigos del CCH resultó ser un ex alumno de Decroly, Heráclito López, tres años más chico que yo y que a pesar de haber salido de la escuela antes que yo entrara, conservaba esos mismos ojos, ese tono de voz y esa mente que era y sigue siendo nuestra. Esta amistad no es coincidencia, nos olimos la rebeldía en el mar de jóvenes ceceacheros y la reconocimos como inteligencia. Luego, por medio de Heráclito conocí a Marucia, quien tabién fue a Decroly, pero al que Carola fundó en provincia. Nos conocimos en BUSCA (ya hablaré de busca también).

¿Qué fue de los ochentas?

Una puerta rota.

Un grafiti sin consentimiento alguno.

La vez que Odra Arturo y yo le dimos en la torre al excusado de la tercera sección.

La cooperativa, esas pintas locas en las que le avisábamos a los padres “Me voy de pinta papá, ahí le avisas a mi mamá para que luego Ada Hilda no se esponje, es que esta vez no le avisamos a nadie en la asamblea”.

Mi abuela protestando cuando cantamos “Hasta Siempre Comandante” en el festival de fin de año. “¡Metiste a los niños en un semillero de comunistas!”

Amenazas de bomba, por culpa de nuestras mochilas “olvidadas” en el paranoico edificio contiguo.

No grito, no corro, no empujo. Los únicos “noes” aceptados en la escuela.

Un par de días con autoridad directa porque sí que estábamos desatados.

El antagonismo entre Soledad Aguirre y yo.

El Sapo Encantado.

Las mojadas carentes de culpa posmoderna.

Mis primeros monos, mis primeras letras, Mi diario “Querido Michael”, Best Seller en la tercera sección (de nuevo: Gracias, Karim)


No puedo describir mi experiencia pasada en Decroly, porque esta aún no ha terminado.
Tengo casi treinta y cinco años y es como si nunca hubiera salido por el portón de Zamora. “Nos vemos Benita, ¡Bye Esperancita!”, Y de ese verano del 89 hasta ahora...

Sigo probando cosas nuevas, sigo leyendo rabiosamente hasta que mi punto de interés del día se revele, sigo haciendo asambleas.

Sigo proyectando reuniones con los que se volvieron espejo de mi propia psique.

Sigo pidiendo la palabra. Hago monos irredentos, sigo pariendo letras en mi diario (“Querido Michael, hoy David se encontró a Pablo en el Metro Bus, el miércoles nos vamos a ver en el Poliforum.”)

Sigo viendo a Cecy cada que la enajenación capitalina me lo permite y Arturo sigue haciendo travesuras.

Pero algunas veces, como hoy, que me topo con ustedes, miro al frente y les doy un beso entre ceja y ceja.

Compañeros, coordinadores, padres folclóricos y hasta los conejos, los cuyos, los patos, la yuca y ese guajolote que nos perseguía por todo ese patio interminable, ora de tierra, ora de cemento.

Ustedes me enseñaron a pensar, no me enseñaron qué pensar.
Llevamos a Decroly a la escena de esta ciudad y donde quiera que esté una persona creativa participando en sueños, allí esta un Decroliano. Y no está solo.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Si es que pasa el Temblor

Regreso a México pensando en el terremoto.
Ya son más de veinte años y sigo pensando en ese día. Primero porque poco antes de irme, tuvimos un temblor pequeño en el área de la bahía. Duró apenas unos dos segundos, pero todos lo sentimos en el restaurante donde Lois, Heath y yo nos echábamos la del estribo. Un poco después de la sorpresa caí en cuenta que el 19 sería el aniversario veintitrés del terremoto. Cinco grados en la escala de Richter desenterraron esos segundos infinitos de ocho puntos y un grado de espanto hace veinticuatro años.

Mis amigos saben que el 19 de septiembre a las once de la mañana sería inaugurado el Wu-I-Lan (El restaurante de mi familia) que más tarde, por obra y magia de los errores fiscales en los que se metió mi abuela, se convertiría en el Rincón Chino. El mismo que en Febrero de este año, mi hermano y yo nos encargamos de vender, para sorpresa de casi todos los que creían que ese escondrijo sobreviviría el segundo piso del periférico y los bufetes de cuarenta pesos de la competencia.

El Wu-I-.Lan, idea que nunca supe por qué mi abuela atesoraba tanto, fue inaugurado por la señorita Inéz Vargas de Núñez.
Escritora especialista en arte y literatura turca. Maestra de piano en la Escuela Nacional de Música de la UNAM. Que entre otras virtudes, poseía “ojos yin”. Era también astróloga caldea.
Todo en esa mujer olía a viejo, a reliquia arqueológica y orines de gato. Era una mujer extraña a la cual admire y temí con un respeto que ella misma inyectó en mi desde que la conocí con apenas días de haber nacido.

Reconozco que le hice algunas trastadas y que me caía mal que pensara que yo era la cumbre de lo peor que puede hacer una mujer. Tenía la maña de recordarme todo el tiempo mi falta de consideración a los viejos, lo cual es mentira y sus observaciones me caían justo en la punta del oxipuccio.

Pero la quise mucho, no sé bien si era por su capacidad de decir lo que pensaba en cinco idiomas distintos, o por el simple hecho de que fue ella la que adivinó mi futuro sin maquillar los detalles oscuros. Pocas veces se equivocó.

En sus últimos días, la señorita Inéz me regaló una última predicción.
Esta predicción sombría explicaba una supuesta “cruz astral” que pesaría sobre mis lomos cerca de cinco años. El único modo de sobrevivir a ese desastre astral sería por medio de un trabajo de conciencia a profundidad en el que yo tendría que pedirle a Dios que mejorara mi carácter. Eso y mantener las piernas cruzadas, sin intromisión alguna de cualquier falo que quisiera dorarme la píldora.

De todos modos acabé enredándome con Mr. Fulano durante más de cinco años y la supuesta cruz astral se convirtió en un susto en el ginecólogo. (Que no pasó de ser un susto y ya, gracias a Dios)

Han pasado esos cinco años, aunque en mi carta natal china, aún me esperan otros años más de mierda. Pero en realidad no me ha ido tan mal. Una que otra visita extemporánea al ginecólogo, kilómetros de bites en correos electrónicos que nada tienen que pedirle a Taylor Cadwell y finalmente y mucho vuelo a la hilacha.

Pero de cruces astrales y pesares como para cortarme las venas con galletas de animalitos, nada.
En 1984, la señorita Inéz hizo una predicción adecuada para el futuro restaurante Wu-I-Lan, basándose en la astrología caldea y creo que también en la numerología. Fijando con ello, el 19 de septiembre, antes de las once de la mañana o a las once exactamente como la fecha propicia para la inauguración del restaurante. De esta manera, el restaurante seria muy productivo y no sólo eso; tendría un “hijo” o varios.

Por supuesto, con el terremoto, apenas nos dio tiempo de inaugurar el changarro y en vez de bombo y platillo, la experiencia total fue un relajo.

A las siete y pico, no recuerdo los minutos, comenzó el temblor. Mi madre nos despertó a David y a mí que aun estábamos cabeceando y como dados de cubilete corrimos el pasillo que iba de nuestro cuarto hasta la sala y nos refugiamos al lado de la ventana, debajo de la columna principal.

Vivíamos en el condominio Insurgentes, en el número trescientos sobre la avenida homónima. Ya habíamos pasado por algunos temblores antes de ese y no estábamos asustados, aunque sospechábamos que algo andaba mal.
Con suerte, ese día no iríamos a la escuela y con suerte, nos ahorraríamos la monserga de ir a la inauguración del restaurante.

Cuando nos dimos cuenta del tamaño de los daños, ya eran las nueve.
Mi abuela, en su obsesión por inaugurar el restaurante en una fecha propicia de todos modos fue a sacar de su departamento apestoso del centro de la ciudad a la aterrorizada Inéz que juraba que la profecía se había cumplido y que nos estaba llevando la chingada. La duda que me asaltó en ese momento fue el por qué la señorita Inéz, tan segura de sus dotes de oráculo, no vio el terremoto dentro de su predicción.

Mi padre insiste que eso pasa por andar consultando idioteces y mi abuela asegura que se le cruzaron los cables.
Años después la señorita Inéz me dijo que no se le ocurrió hacer la carta astral para la ciudad de México en esos días, pero que la profecía (y aquí me ahorro nombres que para qué se los digo) dice que un terremoto borraría la ciudad de México y que “no quedaría piedra sobre piedra”.

Ella era la que se debía cortar el listón rojo que daría a luz al restaurante.
Por eso mi abuela decidió llevar a la señorita Inéz a punta de empujones hasta San Jerónimo.
Una vez cortado el listón, mi papá sacó todos los comestibles. Lo que estaba ya preparado, el harina, los huevos, todo.

Los llevaron al centro a improvisar comederos para los damnificados y a mi hermano y a mi nos llevaron primero a la escuela sólo para ver si allí continuaba en pié, y así fue. Luego nos llevaron a casa de mi bisabuela, en el mismo edificio del Café Popular, el restaurante que pertenecía a mi bisabuelo.

No recuerdo dónde pasamos la noche. Creo que ese recuerdo se evaporó al recibir la noticia del desplome del Covadonga, el edificio donde vivían mis primos, a unas cuadras de la casa de Mamá Fina, mi otra abuela.

Lo que también acabó por convertir mi conciencia pre púber fue que tembló otra vez. Eso todo lo saben.

Lo que nadie sabe es que mi tío se puso a repartir comida gratis. Por primera vez en muchos años, el Popular cerró sus puertas a medias, sólo para dejar salir meses de utilidades para ayudar a otros.

Tampoco saben que mi bisabuela, que poco antes de morir mi bisabuelo se convirtió a la secta Testigos de Jeová, estaba convencida, igual que la señorita Inéz, que era el fin del mundo.
“¡Qué fin del mundo ni qué nada!” dijo mi Tío Pepe mientras levantaba en vilo a mi bisabuela para llevarla a la calle.

No me parecía el fin del mundo. Pero la impresión que dejo en mi el Regis en llamas, está cincelada en piedra sobre mi conciencia junto a la predicción fallida o más bien inexistente de la señorita Inéz.

Los edificios recargados unos contra otros; la acera ondulada a lo largo de cinco de Mayo, los pisos compactados en un tiramisú imposible de carne humana y concreto de la Unidad Juárez y el Hospital General, el runrún sempiterno del radio organizando a los que podían organizar algo.
Todo eso en los dos días de pesadilla que viví antes de que mis padres nos botaran en Querétaro, dos meses. Para no ver. Para no oler... para no sufrir.

¿Qué me recuerda el Terremoto?
Televisa me ha colgado la esferita de pitonisa y oráculo. La necesidad de trabajar en lo que sea, en el momento de haber perdido el restaurante también me ha empujado a utilizar los “dones” que vengo entrenando por ese pasa tiempo que he atesorado desde niña. La “astrología” china.

El terremoto me recuerda que lejos de analizar si el Bazi sirve o no, si soy parte de el aparto de acondicionamiento de masas que en vez de tomar las riendas de sus propios destinos aún cree que somos Edipo, Hércules, Luke Skywalker. Los héroes trágicos que no sabemos si cumplir un destino trazado o los simples humanos, maestros del libre albedrio.

El restaurante ya murió, el terremoto del ochenta y cinco ya pasó.
Lo que escribo como oráculo depende de mi atención. A dónde va a dar mi atención depende de mi estado de ánimo y con base en ello realizo mis predicciones.

Que las censuren cuando me pongo a hablar condición humana, economía y política ya es otro cotorreo. (Eso es tema de otro texto)

Por eso escribo en parábolas... no sea que se devuelvan los cerdos y me devoren.